Omar Ben Hafsún

Introducción

Omar Ben Hafsún fue un caudillo rebelde de la época final del emirato andalusí que duró desde 756 hasta 929. Muladí, descendiente de la nobleza hispano-goda convertido al Islám para disfrutar de los mismos derechos que los musulmanes. Mas tarde se instaló en la fortaleza de Bobastro y consiguió poner en jaque a varios emires omeyas (emir: noble y jefe en el mundo islámico), al establecer un poder casi independiente que abarcaba las actuales provincias de Málaga y Granada. Finalmente se convierte al cristianismo, motivo por el que la historiografía española del siglo XIX lo eleva a la categoría de héroe.

Vida de Ben Hafsún

¿Quién fue Omar Ben Hafsún?

Omar Ben Hafsún fue uno de los caudillos rebeldes más importantes de Al-Ándalus, que se reveló contra el poder de los emires de Córdoba entre los años 878 al 918.

Nació en el año 846/850 aproximadamente, en Torrecilla, en el actual municipio de Parauta (Málaga). Perteneciente a una familia muladí (cristianos convertidos al islam) de origen hispano-godo que habitaban en la Serranía de Ronda.

¿Cómo se convirtió en un rebelde y en señor de Bobastro?

Sus inicios como fugitivo tienen poco que ver con lo que posteriormente se acabaría convirtiendo. El incidente fue el asesinato de un pastor bereber que estaba robando ganado a su abuelo, por lo que se vio obligado a huir y refugiarse en Bobastro, en el actual municipio de Ardales, al norte de la provincia de Málaga. Desde ese momento, en el año 878, se unió a un grupo de otros fugitivos y empezaron a robar por toda la comarca hasta que es capturado y azotado. A partir de ese momento decide huir al norte de África, en la actual Argelia, para regresar a Al-Ándalus en el 880, aprovechando el periodo de revueltas generalizadas en el emirato.

Con el apoyo de su tío Muhadir, consigue un grupo de seguidores descontentos contra la política del emirato omeya, entre los que se encontraban: mozárabes, muladíes e incluso beréberes. Una de sus primeras medidas fue mejorar las defensas de Bobastro, hasta convertirlo en una gran fortaleza inexpugnable.

En el año 883 sufre su primera derrota a manos del emir Muhammad I, que llega a perdonarlo y le pide que forme parte de sus ejércitos y de su guardia personal, participando incluso en algunas batallas. Sin embargo, se revelará de nuevo y ampliará sus territorios, llegando a conquistar las fortalezas de Comares y Mijas.

El emir Al-Múndir, hijo de Muhammad I, consigue arrebatarle algunos territorios y lograr poner cerco a Bobastro, lo que obliga a Ben Hafsún a firmar una amnistía a cambio de su rendición, pero acaba rompiendo el pacto y volviendo a la lucha.

También se enfrentó con el emir Abdalá I, hermano de Al-Múndir. Durante esta etapa, los dominios de Omar Ben Hafsún alcanzán su máxima extensión, que coincidían con las actuales provincias de Málaga y Granada, por lo que este emir tiene que reconocerlo como gobernador oficial de su señorío, en una muestra de debilidad del emirato, que se hace también visible en las numerosas rebeliones y luchas internas.

Ben Hafsún aprovechó este caos para entablar relaciones con otros grupos rebeldes internos y con poderes externos como fueron los aglabíes y posteriormente con los califas fatimíes del norte de África y con el norteño reino de Asturias.

¿Se convirtió Ben Hafsún al cristianismo?

En el año 899 Ben Hafsún se convierte al cristianismo y adopta el nombre cristiano de Samuel, instalando un obispo en Bobastro y construyendo una iglesia de la que aún se pueden apreciar sus ruinas. 

Se desconocen los motivos de su conversión al cristianismo, cierto es, que esta conversión hizo que perdiese apoyo entre muchos rebeldes musulmanes que lo apoyaban. Aún así, intentó acercarse al rey Alfonso III de Asturias, para que sus dominios fuesen reconocidos por este.

La historiografía española del siglo XIX dará gran importancia a su conversión al cristianismo, ya que lo considerará como defensor del catolicismo y de la tradición hispano-goda, frente al poder del invasor musulmán. Su hija, Santa Argentea, será reconocida por la Iglesia Católica como mártir.

Declive y muerte de Omar Ben Hafsún

¿Cómo fue el declive y muerte de Omar Ben Hafsún?

El emir Abdalá I lo derrotó el 16 de mayo del año 891, cerca del actual municipio de Aguilar de la Frontera (Córdoba). Desde ese momento su dominio e influencia iniciaron un lento declive. Aun así, continuó su lucha hasta su muerte en Bobastro en el año 918.

¿Qué ocurrió tras su muerte?

Sus hijos consiguieron alargar la rebelión y resistir durante diez años más, hasta el año 928, cuando las tropas del emir Abderramán III consiguen tomar Bobastro y reprimir fuertemente a los vencidos y a todos los partidarios de Hafsún.

En ese mismo año de 928, el mismo Abderramán III llega a Bobastro y ordena destruir toda la fortaleza, así como la iglesia y la mezquita, además, ordena desenterrar los cuerpos de Omar Ben Hafsún y sus hijos, enterrados bajo el rito cristiano, y llevarlos a Córdoba, para que sus cadáveres sean colgados en cruces como castigo ejemplar por rebelión y por apostasía de la religión musulmana.

Un año después, en el 929, Abderramán III es proclamado califa, iniciándose así la mayor etapa de esplendor de Al Ándalus, el Califato Omeya de Córdoba (929-1031).

 

Juan Manuel López

 

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