Historia de Fuengirola

La Historia de Fuengirola

Fuengirola es un enclave turístico de primer orden dentro de la Costa del Sol. La historia de Fuengirola se remonta a miles de años atrás, y ha sido enclave de distintos pueblos desde el siglo VIII a. C., como fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, visigodos y árabes, de los que encontramos numerosos vestigios, como el castillo árabe, las factorías de salazón o la finca romana de El Secretario. Sin embargo, no será hasta el siglo XIX cuando aparezca Fuengirola como municipio independiente, con una economía agrícola y pesquera, que irá creciendo y cambiando hasta convertirse en una ciudad turística de 80.000 habitantes.

Edad Antigua

Los fenicios llegaron a las costas del sur peninsular en el siglo VIII a. C. y establecieron diversos asentamientos, uno de ellos en la actual Fuengirola. Por aquel entonces la desembocadura del rio formaba una bahía que penetraba hacía el interior, y destacaba una elevación sobre la que se instaló el poblado. Los restos más antiguos de este poblado datan, sin embargo, del siglo VI a. C, y en él que se encontraron cerámicas fenicias, griegas e indígenas.

De época romana tenemos una mayor información. El núcleo de poblamiento principal seguía siendo la zona del cerro del castillo, pero aparecen vestigios en otros lugares del municipio, como en la vega del río y en los arroyos Pajares y de Las Presas. El asentamiento, entonces conocido como Suel, alcanzó la categoría de municipio Flavio en el siglo I d. C., lo que le permitía adquirir una importante estructura política. En lo económico, la fértil vega del rio era una fuente importante de abastecimiento interno y de comercio, sin embargo, uno de los elementos más importantes de la economía del municipio era la relacionada con la pesca, como podemos ver en los alrededores del Cerro del Castillo. Se trata de las factorías de salazón para la elaboración de la famosa salsa romana garum, muy popular por aquel entonces, realizada principalmente con vísceras de pescado fermentadas, que eran almacenadas en ánforas para su venta y distribución por todo el ámbito romano.

A partir del siglo IV, se aprecia una progresiva disminución de las actividades económicas en toda la costa, al igual que sucedía en todo el imperio. La llegada de distintos pueblos bárbaros (visigodos, vándalos, alanos) y numerosos problemas internos, ponen fin al Imperio romano.

Edad Media

La llegada de los árabes en el 711 supone la derrota de los visigodos y el inicio de una nueva etapa histórica. Suel empieza a denominarse con el término árabe Suhayl. Durante los primeros siglos de Al Ándalus, tanto en el emirato como en el califato, se constata la existencia de una población en el mismo lugar donde se encontraba el asentamiento romano y de una torre defensiva o pequeña fortaleza en el mismo lugar donde se encuentra el castillo.

En 1031 el califato llega a su fin y Al Ándalus queda divido en numerosos reinos o Taifas, que, sintiéndose amenazadas por los reinos cristianos del norte, piden ayuda a los almorávides o almohades, y será en esos momentos cuando se construye una fortaleza propiamente dicha al modo de Ribat con sus ocho torres, que servirá de control y defensa de la costa entre Málaga y Marbella.

En la última etapa de Al Ándalus, la del reino nazarí de Granada, se producen algunos enfrentamientos entre nazaríes y benimerines del norte de África, así como de castellanos y granadinos, también numerosas incursiones costeras, por esto, los nazaríes realizan mejoras en el sistema defensivo de la costa, a las fortalezas existentes, como el castillo, se unen un sistema de torres vigías.

En el siglo XIV, los genoveses se instalan en lo que hoy es el barrio de Los Boliches, dedicados al comercio. Es también en esta época cuando aparece lo que será el nombre actual de la localidad (Fonyarola, Fonjirola, Fongerola o Fuentegirola).

A lo largo del siglo XV, las incursiones castellanas y las guerras entre facciones granadinas, complicarán la situación de la zona. El 7 de agosto de 1485 (día de San Cayetano), el castillo es tomado por las tropas cristianas dirigidas por el rey Fernando el Católico. Tras la conquista, se nombra un alcaide y se establece una guarnición en el castillo, aun así, toda la zona seguirá insegura por los ataques piratas norteafricanos y por algunas catástrofes naturales, como epidemias o terremotos, por lo que la población es muy reducida a finales del siglo XV en la zona.

Edad Moderna

Tras los Reyes Católicos, se instaura en España la casa de Austria, de la mano de Carlos I a principios del siglo XVI. Durante esta centuria hay que destacar en Fuengirola, su intento de repoblación, así como la defensa del territorio frente a los piratas berberiscos y turcos, que organizaban numerosas incursiones con la que capturaban gente para venderlas como esclavos. Por lo que las autoridades mejoraron el sistema defensivo ya existente anteriormente, así a la fortaleza del castillo, tenemos otras torres defensivas como la que se encontraba en Calaburras y Torreblanca. Sin embargo, los intentos de repoblación fracasaron, por lo que se opta por mantener la guarnición militar en el castillo, compuesta por varios jinetes. La escasa población se sigue concentrando en el castillo y en algunas casas en la vega del río, con una economía de autoabastecimiento.

El nivel de poblamiento de Fuengirola continuo prácticamente igual a lo largo del siglo XVII, aunque disminuyeron los ataques de piratas berberiscos y turcos. Acontecimientos importantes de esta centuria fueron la reconstrucción del castillo tras un incendio y la visita del rey Felipe IV a la fortaleza en 1624.

El siglo XVIII trae la instauración en España de la dinastía de los Borbones tras la guerra de sucesión, lo que trae numerosos cambios a todo el país. La población del territorio continua de la misma manera que en siglos anteriores, y el castillo es reformado en varias ocasiones. Novedad de finales de este siglo será la construcción de una venta en lo que hoy día es la plaza central de la Constitución, en cuya zona irán apareciendo algunas casas.

Edad Contemporánea

El siglo XIX trae la invasión napoleónica y la guerra de la independencia. Los franceses llegan a Fuengirola en 1810 junto con una guarnición polaca. Ese mismo año se produce la batalla de Fuengirola, en la que los ocupantes vencen a las fuerzas anglo-españolas que trataban de recuperar el castillo. Habrá que esperar a la primavera de 1812 para ver la retirada de los franceses, que causaron numerosos daños en el castillo.

Durante esta centuria, el sistema defensivo y de vigilancia de la costa cae en desuso, con su abandono y pérdida de importancia de la zona del río. A mediados de la década de los años treinta, el recinto pasa a manos privadas tras una subasta, pero se mantiene en ruinas y abandonado, por lo que sus habitantes usan los materiales para las distintas edificaciones que van surgiendo. Durante estos años la población de Fuengirola se sitúa dispersa, con un núcleo principal en torno a la venta, actual plaza de la Constitución y otro grupo de casa en la zona de Los Boliches.

En el año 1841 se constituye Fuengirola como municipio independiente de Mijas. En estos momentos la economía seguía ligada a la agricultura, ganadería y pesca. En 1873 Fuengirola alcanza los mil habitantes y se aprecia una mejora en su urbanismo. Se trazan las calles de forma reticular y ya aparecen la mayoría de ellas empedradas. En 1882 se construye una iglesia de mayores dimensiones que la anterior y empiezan a darse nombres a las calles.

Los inicios del siglo XX apenas traen cambios al municipio, sólo aumento de población, que en torno a 1910 alcanza los 6000 habitantes y el aumento de casas. En ese mismo año aparece el alumbrado por energía eléctrica y se inaugura el primer ferrocarril que conecta con la ciudad de Málaga en 1916. A inicios de la guerra civil en 1936, la iglesia central es destruida por un incendio intencionado, así como otras destrucciones por la contienda.

El fin de la guerra trae la dictadura de Franco y será a partir de ahora cuando Fuengirola conozca una de las mayores transformaciones de su historia, debido a planes de ordenación urbana de mediados de los años cincuenta y a la explosión del turismo en la década de los sesenta. Se abren escuelas, hospitales, se construye un edificio para el ayuntamiento acorde con el tamaño del municipio, aparecen los primeros hoteles y se construyen urbanizaciones turísticas. Se crea un paseo marítimo a principios de los setenta y los hoteles se emplazan en primera línea de costa, con el consiguiente daño para el entorno natural y se construye un puerto deportivo. Así mismo, durante estos años llega numerosa población del resto de España atraída por la bonanza económica. La pesca y la agricultura pierden su protagonismo en el terreno económico para dar todo el protagonismo al sector terciario, sobre todo el turismo.

En 1978, la nueva Constitución inaugura un nuevo periodo democrático en España. Desde entonces, la población de Fuengirola ha seguido en aumento, alcanzando en 2020 los 80.000 habitantes. Desde los inicios del siglo XXI en Fuengirola se han mejorado sus infraestructuras, así como su oferta turística de sol y playa, atrayendo a personas de todas las partes del globo. También se ha puesto en valor su patrimonio histórico y cultural con la reconstrucción del castillo, finca del secretario y diversas excavaciones arqueológicas en su entorno.

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