Qué ver en Istán

Istán aturdido por su belleza de su valle donde el alma luchador de la heroína Juana de Escalante se siente aún en sus calles pintorescas.

Que ver y visitar en Istán

  • Ermita de San Miguel: Justo en las afueras del pueblo hay un área de descanso se encuentra en una cueva la imagen de San Miguel del patrón de la villa de Istán. 
Ermita de San Miguel de Istán
Ermita de San Miguel de Istán

 

 

  • Torre Escalante: La torre de origen musulmán pudo ser una de los atalayas creada para la defensa de Marbella, y para guardar personas y ganado en épocas de peligro. Durante la época musulmana era la residencia del alcaide. Después de la reconquista fue tomado por los cristiano y vivía en ella el clérigo Pedro de Escalante con su sobrina Juana que da nombre a una historia heroica de Istán.
Torre Escalante en Istán
Torre Escalante en Istán
  • Iglesia de San Miguel: Erigida en 1505 por el Arzobispo de Sevilla D. Diego de Deza y confirmada por la bula papal de Julio II en 1510. Sufrió un incendio durante la sublevación de 1569, y dos reformas grandes en 1715 y 1960. Consta de una sola nave rectangular con un techo sencillo de madera. 
  • Castaño Santo: A 30 Km del pueblo de Istán en la zona Hoyo del Bote se encuentra un árbol de más de 800 años de antigüedad y con una dimensión de 15 metros de perímetro con una altura de casi 25 metros. La leyenda cuenta que debajo de este árbol Fernando el Católico celebró una misa en el año 1501.  
  • El Museo del Agua: Centro de interpretación y exposición sobre la importancia de los recursos hídricos de las Sierra de las Nieves.
Cartel de Istán
Cartel de Istán

Pasando el día por Istán

Conducimos desde Málaga dirección Marbella y cogemos la salida 176 dirección Istán, subiendo A-7176. Durante la subida podemos observar el pico de la concha de la Sierra Blanca y otras vistas de la falda de la Sierra Blanca. La carretera tiene bastantes curvas y es frecuentada por ciclistas por lo tanto hay que adelantar con mucha precaución para evitar colisiones. 

A unos 5 minutos antes de llegar al pueblo hay un zona de descanso donde se encuentra la ermita de San Miguel y la imagen del patrón del pueblo. Subiendo a la ermita vemos una zona de descanso bien equipada con instalaciones para hacer barbacoas con vistas bonitas del embalse y de la Sierra. 

Vistas desde la zona de barbacoa
Vistas desde la zona de barbacoa.

Nos llama la atención cuando entramos a este pueblo blanco lo acogedor que es el pueblo con las casas bien cuidadas por parte de los vecinos y un bonito ayuntamiento con su plaza. Enseguida nos damos cuenta de que el pueblo contiene muchas cuestas, es muy recomendado ir con calzado bueno.

Nos dirigimos a la plaza de iglesia donde se encuentra la iglesia de San Miguel construida en el siglo XIV, la iglesia es bastante estrecha con un techo entero de madera que da un toque peculiar y acogedor. En su interior podemos destacar las peculiares pinturas del siglo XVIII e imágenes artísticas.

Nos dirigimos a la pequeña plaza de la iglesia muy acogedor con dos restaurantes, comimos en el restaurante Bar Troyano, donde pedimos un plato de los montes y una carrillada al vino. Después de comer seguimos nuestro paseo adentrándonos en el pueblo. 

A 50 metros de la plaza nos encontramos con la “Torre de Escalante” el monumento más antiguo del municipio, situado en una plaza se ubica la ruina de la torre. La torre alberga una una historia heroica de 1568 por parte de Juana de Escalante, sobrina del clérigo de aquel entonces que contaremos en el apartado de historia.  

Durante nuestro recorrido por el pueblo se pueden apreciar decenas de fuentes bien cuidadas con agua potable. La más grande se ubica en el centro del pueblo donde también hay un antiguo lavadero bien conservado. 

Las acequias árabes de Istán.
Las acequias árabes de Istán.

Nos dirigimos hacia las acequias de origen árabe a través de la ruta circular alrededor de Istán de donde proviene gran parte de la agua que fluye por las numerosas fuentes, es un sendero agradable con bonitas vistas del pueblo y de las montañas. El ruido del agua que fluye en la acequia junto con la naturaleza que la rodea produce una relajación máxima. 

Queríamos terminar nuestra excursión con una visita al enorme y bonito Castaño Santo, pero tendríamos que desviarnos una hora, así que esa visita la dejamos para otro día.